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DSC04224Grupo Matarromera observó hace años la tendencia creciente que se daba en otros países en relación al turismo enológico y decidió poner en marcha de forma pionera en el Bajo Duero distintos programas y paquetes enoturísticos, que en 2010 registraron la acogida de 17.000 personas.

Con la presentación de las rutas enoturísticas por sus bodegas en las cuatro Denominaciones de Origen del río Duero (Ribera, Cigales, Toro y Rueda), consigue culminar así la más completa programación de actividades de turismo enológico en el río Duero.

Matarromera pone en marcha dos Rutas Enoturísticas por el Duero, con dos trayectos diferenciados: “Anillos del Duero”, en la zona nororiental de la provincia de Valladolid, recorriendo la localidad de Cigales y la Ribera del Duero a su paso por localidades como Olivares de Duero o Valbuena de Duero entre muchas otras, y “Duero más desconocido”, a caballo de las provincias de Valladolid y Zamora, visitando municipios como Tordesillas, Medina del Campo, o Toro entre otros.

La idea que propone es recorrer en una sola jornada bodegas de dos denominaciones de origen diferentes, incluyendo actividades enológicas y visitas culturales, sin tener que usar vehículo propio al disponerse de una furgoneta de transporte de hasta ocho que cuenta con chófer-guía. El trayecto se inicia a las 11.00 horas y concluye hacia las 20.30 horas desde el mismo punto: la estación de AVE de Campo Grande en Valladolid, siendo una opción idónea para un público cuyo origen sea Madrid. Al mismo tiempo, el programa puede iniciarse desde cualquier otro punto de la provincia de Valladolid, ya sea algún hotel de la capital o el propio Hotel Rural Emina, situado en Valbuena de Duero. La ruta e itinerarios se pueden realizar en función de la demanda del cliente. 

El recorrido cuenta con sistema de circuito cerrado de video y documentales explicativos y todo tipo de información, con explicaciones del chófer-guía turístico y visitas guiadas y catas por enólogos de las distintas bodegas. 

El recorrido de la ruta del “Anillo del Duero” es el siguiente: saliendo de Valladolid, se visitará la bodega Valdelosfrailes (D.O. Cigales), y desde allí se cruzará el Valle del Esgueva, recorriendo diferentes pueblos de la provincia hasta llegar a la bodega Matarromera (D.O. Ribera del Duero). Posteriormente se celebrará una comida maridada en el Restaurante La Espadaña de San Bernardo, y se realizará una visita al Centro de Interpretación Vitivinícola Emina, al Monasterio Santa María de Valbuena y posterior regreso al punto de inicio, ya sea Valladolid capital o el lugar donde se haya iniciado la ruta. Su precio es de 160 euros por persona con un mínimo de 2 personas. Además, a partir del tercer miembro del grupo se ha habilitado un descuento del 50% (80€ por persona IVA Incluido). 

Por su parte, la ruta “El Duero más desconocido” propone un recorrido por ciudades emblemáticas y cargadas de historia: partiendo desde Valladolid, se visitará Medina del Campo, donde se realizará una cata en la Bodega Emina Medina (D.O. Rueda). Posteriormente se realizará el traslado hasta Toro (en la provincia de Zamora), donde se realizará una comida maridaje y una posterior visita a la Bodega Cyan. La jornada finalizará a media tarde con el regreso a Valladolid o al punto de inicio de la ruta. Su precio es de 150 euros por persona con un mínimo de 2 personas.  Además, a partir del tercer miembro del grupo se ha habilitado un descuento del 50% (75€ por persona IVA Incluido). 

DSC04233Experiencia integral de enoturismo 

En la actualidad, el Grupo Matarromera es el único grupo bodeguero presente en las cuatro Denominaciones de Origen del Duero, contando con siete bodegas, algunas de ellas referencias a nivel internacional en el mundo enológico: cuatro en la Ribera del Duero (Matarromera, Emina, Renacimiento y Emina Oxto), una en Cigales (Valdelosfrailes), otra en Rueda (Emina Rueda) y una última en Toro (Bodega CYAN). 

Esta presencia y orientación hacia el enoturismo le ha permitido a Matarromera crear una propuesta integral de turismo enológico, reforzada ahora con la creación de estas rutas: dispone, desde julio de este año, del Hotel Rural Emina en Valbuena de Duero, el único del Bajo Duero; el Centro de Interpretación Vitivinícola Emina a modo de museo; el restaurante castellano de La Espadaña de San Bernardo; y tiendas en cada bodega para comercializar las más de 60 referencias del grupo, incluyendo los primeros vinos del mundo 0,0% de alcohol (Eminazero) y la primera línea española de cosmética funcional de alta gama basada en las propiedades naturales de la uva (ESDOR).

Hotel de reciente creación

En julio de 2011, Matarromera inauguró el Hotel Rural Emina en Valbuena de Duero, situada en la “milla de oro” de la Ribera del Duero en un entorno espectacular y único donde se encuentra este hotel boutique con capacidad de hasta 30 personas. 

El complejo se compone de dos edificios diferentes. El primero de ellos conserva la imagen tradicional de una antigua casa rural, ubicada en una casa castellana del siglo XVIII. El segundo edificio ofrece una imagen más innovadora y moderna, con habitaciones dobles y suites, una de ellas accesible para minusválidos. Ambos centros ofrecen la posibilidad de alquilar el edificio completo, dado que se incluye una cocina habilitada para todo tipo de actividades. Además, en las zonas comunes se puede disfrutar de conexión Wifi.

Múltiples actividades enológicas 

Desde el Hotel Rural Emina se activan las diferentes rutas y actividades relacionadas con el turismo enológico que propone el Grupo Matarromera. 
A un paso se encuentra el Centro de Interpretación Vitivinícola Emina, junto con el Restaurante La Espadaña de San Bernardo, que configura la oferta gastronómica más importante de la comarca. El primero es un centro cultural tematizado de 1.000 metros cuadrados para conocer la historia del vino y el origen de la bodega, desde los orígenes con los vacceos y romanos hasta las primeras etiquetas de la bodega y sus vinos actuales, pasando por los monjes cistercienses y su relación con el Duero. Se puede realizar además una visita a la bodega y al sistema de elaboración del vino, degustaciones, catas, cursos de iniciación a la cata o cursos avanzados, impartidos por enólogos de Matarromera y comidas maridadas en el restaurante castellano La Espadaña de San Bernardo. 

Entre las variedades de catas que propone el grupo destacan la primera “Cata 0,0” realizada con la primera gama completa de vinos 0,0% de alcohol del mundo, EminaZero (tinto, rosado y blanco), catas horizontales (vinos de la misma cosecha para analizar la tipicidad de los métodos de elaboración de distintas zonas), catas a ciegas y catas directamente desde barricas. A ello se unen otros programas singulares como las visitas a los viñedos (Emina, Emina Rueda, Cyan) para conocer de mano de un enólogo profesional el terroir, las variedades autóctonas y las técnicas de viticultura. Además se organizan eventos divulgativos y de entretenimiento, muy enfocados a incentivos de empresa, como “La academia del vino” en el que los asistentes se sienten protagonistas de la enología, creando, promocionando y vendiendo su propio vino de una imaginaria bodega de la Ribera del Duero.

Además de estas actividades, los alrededores del Hotel Rural Emina ofrecen multitud de rincones imborrables como el Monasterio de Santa María de Valbuena en San Bernardo, sede permanente de la exposición de Las Edades del Hombre, el retablo de la iglesia de Olivares de Duero, los Castillos de Peñafiel y Bocos de Duero, y las rutas naturales por el anillo de Valbuena. 

Un sector en constante crecimiento

Según la Asociación Española de Ciudades del Vino, en 2010 más de 1,4 millones de visitantes recorrieron alguna de las bodegas que forman las 21 Rutas del Vino de España, un 1,3% más que en 2009. De esos, más de 91.000 visitaron la Ribera del Duero.

La demanda de este turismo, como asegura Acevin, es muy amplia y no se circunscribe a expertos o aficionados al mundo del vino. Las visitas enoturísticas son una actividad que se realiza mayoritariamente en grupo, con amistades o compañeros de trabajo (35%), en grupos familiares sin hijos (22 %) y con hijos (17%) motivados por la calidad de los vinos (19%), seguida del interés por la visita a las bodegas (18%) y la gastronomía (17%), lo que demuestra un incremento de interés en la cultura enológica.

En cuanto al origen geográfico, hay una prevalencia de visitantes nacionales frente a extranjeros (83,4 % frente a 16,6 %). En el destino, los visitantes pasan una media de 2,4 días y desarrollan actividades como visitas a bodegas, degustaciones de vinos y gastronomía local. El gasto medio diario del turista del vino (107,12 euros por día) es superior a la cifra de gasto medio diario del turista en España (98 euros).